martes, 6 de octubre de 2009

NO SE ENOJE POR MI QUEJA










Tiene un buen tiempo que he querido escribir acerca de lo que esta pasando en mi país, es un tanto doloroso reconocer que la corrupción sigue galopando desbocada, nuestros respetables políticos nos dicen una cosa y hacen otra, esto es comenzando con nuestro presidente a quien ahora le interesan los pobres, y cada día nos atiborra de propaganda que cada día hay mas pobres, y su discurso de ayudar a esos pobres, no se como lo piensa hacer; pero con esa pleyade de colaboradores que tiene, me imagino que es algo brillante, como el aumento del 2% de impuestos, ahora reflexiono para mi mismo, a que pobres se referirá a los pobres diputados que cada fin de año sin pena ni remordimiento se recetan sus ayudas, y bonos de fin de año, a los pobres colboradores que se gastan el dinero en francachelas, y desmanes como el presidente del IFE a quien se le restregó en el rostro su dispendio; pero, nadie hizo nada y hay esta el señor como si nada, o los pobres banqueros que exprimen a sus cuentahabientes robandoles su dinero que tratan de ahorrar, disque con el consabido manejo de tarjeta, y cobros de no se que cosas que se sacan de la manga, a esos trabajadores que ya pasan por su propio calvario se les va a cargar el 2% del impuesto, o a los pobres magistrados que cobran los miles de pesos por salario. No se a que pobres se refiera nuestro señor presidente, los pobres no piden limosna, piden trabajo digno de donde puedan obtener dinero para el sustento de sus familias; porque como dice aquel dicho chino, japones, turco, mexicano o indú, no se ni me importa de donde sea: pero, el dicho dice si tu hijo te pide un pez no se lo des, mejor enseñalo a pescar; porque si le das un pez le habras dado de comer ese día; pero si lo enseñas a pescar va a comer todos los día. Así es que en lugar de estar pensando en la limosn a los pobres, Señor presidente, buque que se abran fuentes de trabajo; porque mi raza es raza de trabajo. Le pido perdón por mis palabras; pero es necesario que de verdad se preocupe por nuestro pueblo que se está hartando, y lo que menos deseo es una revuelta popular que afecte a su gobierno, así es que ponga a trabajar a toda su camarilla que come muy bien en muy buenos restaurantes, que desquiten el sueldo que se les otorga y que sale de esos impuestos que es como una lápida en la vida de su pueblo, ese pueblo que usted preside. No soy político ni me interesa ofenderle en nombre de un partido, soy un Mexicano que vive los estragos de la pobreza, que lucha por ayudar e esos pobres que usted menciona, llevandoles un poco de alimento, para crear en ellos una sonrisa que le deje satisfecho. Los niños

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