jueves, 1 de octubre de 2009

LOS DISTINTIVOS DEL CREYENTE










Hace algún tiempo leía el libro de un hombre que titulo a su libro pastores que abusan, y si lo menciono no es para ejercer crítica alguna pues también soy escritor; pero, lo que le llamó la atención de ese libro es que menciona algo en torno a la obediencia. Aclaro: si un pastor abusa de la congregación, tendré que decirle que no es pastor y usted debe tener la sensibilidad de descubrirlo
“y Samuel dijo: ¿se complace Jehová tanto en los holocaustos y victimas,
como en que se obedezca a las palabras de Jehová?. Ciertamente el
obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la
grosura de los carneros”.
1º. Samuel 15:22


Adán fue el primer hombre que practicó la desobediencia y experimentó la consecuencia a su actitud, perdió su privilegiada posición de vivir en el Edén de mantener una relación estrecha con Dios, perdió su autoridad, perdió su jerarquía, perdió su exclusividad; y así podríamos anotar muchas otras cosas que él perdió por una “simple” desobediencia. A muchos se les hace tan sencillo ser desobedientes, que cuando la voz de Dios les habla, no saben distinguirla, por esas “simples” desobediencias.
La obediencia es el acto de someterse a la voluntad de otro y ejecutarla sin poner en tela de juicio el porque de la voluntad u orden. Es un sinónimo de disciplina y respeto, en primer lugar a Dios y después a nuestros semejantes que tienen autoridad sobre nosotros, que es la primera instancia de la obediencia para que podamos tener la certeza que obedecemos a Dios porque si no obedecemos a la autoridad humana, ¿cómo podremos obedecer las ordenes de Dios?
Cuando una persona adquiere autoridad, esto es debido a su trayectoria de obediencia a la autoridad de otro; porque, si adquiere posición de autoridad, o se le encomienda sin que haya aprendido a obedecer, va a propiciar un autoritarismo que va a desencadenar una anarquía en las personas que están bajo su mando, lo que provocará un caos en su entorno ya sea familiar, social o eclesiástico que es el mas delicado, ya que su mandato será una usurpación y un problema prácticamente sin solución.

Busque Deuteronomio 26:16 y en sus propias palabras explíqueselo

“Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os


testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin
de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley”


Deuteronomio 32:46
En este texto encontramos tres cualidades de la obediencia marcadas por Dios encuéntrelas, anótelas y practíquelas.

Léa y medíte Hebreos 13:17

Dios nos ha llamado a ser líderes ya que vamos marcando un derrotero diferente al que siguen las demás personas; por lo que debemos saber por experiencia propia lo que es la obediencia.

Cuando usted ha recibido una orden y la medita, la sopesa, y la analiza para llevarla a cabo, y cuando lo hace, lo hace de mala gana; ¿podríamos decir que es un cristiano obediente? ¿Por qué?
El Dios nuestro es tan maravilloso que no exige obediencia, como se da la apariencia sino que la aconseja para que por medio de ella, obtengamos beneficios personales, la obediencia es una actitud personal y libre de cada persona que tiene una relación con Dios

“Respondiendo Pedro y los apóstoles, dijeron: es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres”
Hechos 5:29


¿Que tan obediente es a las órdenes que recibe en la Iglesia por su pastor o por alguno de los líderes? ¿porqué?
La desobediencia es una actitud humana que se va impregnando en nuestras vidas en forma sutil y total que llega a destruir nuestra relación con Dios.

Lea Génesis 6: 14-7:7 y encuentre algunos aspectos de la obediencia:
* La orden de Dios fue específica.
* Noé era un hombre obediente pues no cambió nada de lo que Dios le había ordenado,


* Noe no intento opinar en la orden recibida
* Noe era un hombre de fe pues a pesar de que nunca había visto llover obedeció al pie de
la letra la orden de Dios.

Mencione tres cosas que logro Noé con su obediencia Gen. 6:17-20:
1.- v. 17
2.- v. 18
3.- v. 19

Es tan importante que entre nosotros como Cristianos se de la obediencia ya que la obediencia da poder, establece la comunicación y relación con Dios: porque el que sabe obedecer a los hombres, sabe obedecer a Dios, y si sabe el secreto de la obediencia sabe caminar y platicar con Dios para obtener todo lo que desea, y entonces verdaderamente será una autoridad o mejor dicho un hombre o mujer autorizado por Dios para ordenar.

Abraham fue otro hombre de una obediencia total y admirable que nos debe motivar, avergonzar, enseñar, y encausarnos a obtener esta obediencia que tantos beneficios trae a la vida tanto espiritual como material.
Veamos algunos de los aspectos de la relación de obediencia de Abraham hacia Dios y sus resultados en Génesis 12: 1-4 y 22:1-12
Quiero que pensemos con toda honestidad si ahora mismo, o mañana Dios ordena a alguien de nosotros por medio del pastor o por algún hermano que tenemos que irnos a cierto lugar que no conocemos dejando la mayor parte de nuestras propiedades ¿cuál sería nuestra reacción? ¿No cree que sería de molestia o decepción? ¿Obedecería?
Yo creo que si usted se dispone a darle completamente su vida a Dios y poner en sus manos todos sus bienes, eso es mantener una firme amistad y relación con Dios, entonces creo que no sería difícil desprendernos de aquello que pueda atarnos.
Recuerde que Dios esta leyendo lo que escribimos y el conoce la intención de nuestros corazones.
¿Qué le ordeno Dios a Abraham? v. 1

¿Qué le prometió Dios a Abraham? v. 2

Indefectiblemente Abraham obedeció a Dios ¿Por qué cree que obedecio?

De nueva cuenta Dios se acerca a Abraham y le pide algo muy valioso en señal de prueba del amor de Abraham a El Génesis 22:1-12.
¿Qué le pidió?
¿Cuál fue la respuesta de Abraham?

“Y dijo: no extiendas tu mano sobre el muchacho
ni le hagas nada; porque yo conozco que temes a
Dios, por cuanto no me rehusaste tu hijo, tu único”
Génesis 22:12
Hemos hablado de la obediencia, sus consecuencias y sus bendiciones; nosotros podemos hacer muchas cosas “para Dios” en un afán de ser agradables; pero, como le dijo Samuel a Saúl: …“Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios y el prestar atención que la grosura de los carneros”.


Dios quiere ser obedecido en toda la extensión de la palabra, a Dios le obedecemos al cien por ciento o no es obediencia, sometámoslos a un exhaustivo curso de aprendizaje de la obediencia, obedeciendo como cristianos al pastor y a los líderes, como hijos, a los padres, como esposas a los esposos, y así estaremos demostrando nuestra obediencia a Dios.

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